Lo que muchos estaban esperando acaba de ser lanzado en Alemania. Se trata de una lapicera que, en tiempo presente al ir escribiendo, corrige los errores de ortografía.
Su formato es similar a una lapicera, de las que llamamos pluma fuente. Por lo que la hace muy manipulable y, además no es necesario que se escriba sobre papel. Es apta en diversas superficies.
El secreto está en su pluma que a medida que las palabras son volcadas por el escribiente, revisa la ortografía y con una ligera vibración advierte sobre tal o cual error se ha cometido.
La pluma Lernstift (en alemán significa: pluma para aprender), fue creada por dos profesionales de la ciudad de Munich, que basaron su idea en los trabajos escolares de sus hijos.
La particularidad la han puesto en que el aprendizaje pueda resultar entretenido y fácil para niños y adultos. Es así, que ambos inventores promulgan que las ligeras vibraciones que emite la lapicera al corregir los errores, deben considerarse en realidad "buenas vibraciones"; porque ayudan.
El original aparatito funciona con el sistema operativo Linux, cuenta con conexión Wi-Fi y, además, con sensores para controlar lo que el usuario escribe. La información es transferida a una tablet o un smartphone para su análisis. Carga baterías las cuales alimentan su sistema operativo y puede conectarse a las redes sociales para compartir lo que el usuario está escribiendo.
Además, no sólo corrige los errores, sino que también cuenta con la función "caligrafía", que armoniza los trazos de las letras.
Si bien considero interesante este avance tecnológico, como docentes no podemos dejar de lado que la buena escritura nace de la asidua lectura. La promoción continua de la lectura, entre nuestros educandos, es una tarea que no podemos dejar de hacer.-
